estudiante

David Aníbal Ortiz Gaspar

Profesor de Derecho Constitucional

Universidad de San Martín de Porres

 

“Los estudiantes deberían leer no solo códigos y manuales, sino también (y tal vez sobre todo) jurisprudencia, un montón de jurisprudencia. Esto es así porque no hay derecho (vigente) fuera de la jurisprudencia”.

Riccardo Guastini*

El profesor Riccardo Guastini es uno de los más destacados exponentes de la denominada “Escuela Genovesa”, dedicada sobre todo a exponer una sólida teoría analítica del Derecho. Discípulo de Giovanni Tarello y de Norberto Bobbio. Guastini ha dedicado gran parte de sus textos al estudio de la teoría general del Derecho; en particular, han sido muy afortunadas sus contribuciones sobre los temas de fuentes del Derecho e interpretación jurídica.

En 1999 apareció la primera edición de su libro “Estudios sobre la interpretación jurídica” (IIJ-UNAM, Porrúa), que en poco tiempo alcanzó una difusión muy extensa y que figura como lectura obligatoria para quienes pretenden desarrollarse en la carrera judicial. También se utiliza en varias facultades y escuelas de derecho, por su gran claridad expositiva y por el rigor analítico con el que se expone los diversos temas que aborda.

En el 2001 se publica su libro “Estudios de teoría constitucional (IIJ-UNAM, Fontamara)”, en el que se reúne varios trabajos que resultan básicos para comprender los más relevantes temas del derecho constitucional de nuestros días, tales como: el concepto de Constitución, o la relación que existe entre las normas constitucionales y las normas legales, solo por hacer referencia a dos de los tantos temas que se abordan en dicho libro. Esta obra, debido a su importancia y a la temática que trata el autor, también ha alcanzado varias ediciones y millones de lectores.

Esperamos seguir difundiendo por este medio el pensamiento del citado profesor, pues lo que él escribe es de gran interés para los abogados que estudian de manera seria el Derecho.

En esta oportunidad compartimos una breve entrevista que le hicimos a Riccardo Guastini, en el cual se destaca la importancia del estudio de la filosofía del Derecho y el análisis de la jurisprudencia en la formación del jurista.

Sin más preámbulos, invitamos a revisar la entrevista.

David Ortiz: Para empezar nos gustaría saber ¿en qué momento de su vida decidió estudiar Derecho?

Riccardo Guastini: En los años sesenta del siglo pasado.

David Ortiz: Hay un dicho que reza: “detrás de un gran jurista, hay un gran maestro”. Profesor Guastini,¿quiénes fueron sus maestros en su época de estudiante de pregrado?

Riccardo Guastini: Pietro Trimarchi por el Derecho civil, Carlo Cereti por el constitucional, Paolo Rossi por el penal, Mario Casanova por el comercial…

Pero sobre todo Giovanni Tarello por la Filosofía del Derecho.

Él fue mi director de tesis. Y casi todo lo que se en filosofía del Derecho lo he aprendido de él.

De él he aprendido, entre muchas otras cosas, que no se puede hacer filosofía del Derecho sin conocer el derecho positivo: solo un “buen” jurista puede hacer una “buena” filosofía del Derecho. De lo contrario, la filosofía del Derecho se vuelve en charlas sin sentido.

David Ortiz: Profesor, ¿cuál es su opinión con respecto a la formación universitaria de los futuros juristas?

Riccardo Guastini: No sé, no tengo una respuesta adecuada para esa pregunta…

Lo que puedo decir es que los sistemas jurídicos contemporaneos son cada día más complejos y extensos. Por eso creo que es prácticamente imposible enseñar el Derecho vigente en los detalles. Solo se puede y se debe enseñar los conceptos fundamentales y los principios generales, de tal forma que el futuro jurista sea capaz de encontrar, cada vez, autónomamente aquella parte del Derecho vigente que le sirve en su actividad profesional.

Añadiría que los estudiantes deberían leer no solo códigos y manuales, sino también (y tal vez sobre todo) jurisprudencia, un montón de jurisprudencia. Esto es así porque no hay Derecho (vigente) fuera de la jurisprudencia.

Y, por otra parte, solo haciendo análisis lógico de los fallos se aprende a razonar (argumentar) sobre cuestiones de derecho.

David Ortiz: ¿Considera que es importante la enseñanza de la Filosofía en las facultades y escuelas de Derecho?, ¿por qué?

Riccardo Guastini: Bueno, eso depende de lo que se entiende (y como “se hace”) la Filosofía del Derecho.

En sentido amplio, la Filosofía del Derecho incluye, por ejemplo, la filosofía de la justicia e incluso la filosofía política normativa. Pero esto no me parece importante en la formación de los juristas.

Lo que me parece sumamente importante, en cambio, es, por un lado, la así llamada “teoría general” del Derecho y del estado (los conceptos fundamentales) y, por otro lado, la lógica, la teoría de la interpretación y de la argumentación.

Por otra parte, cualquier jurista no puede no conocer, al menos a grandes rasgos, la historia de la cultura jurídica (moderna occidental). Y ésto también – la enseñanza de la historia de la cultura jurídica – es una de las tareas fundamentales de los filósofos del Derecho.

David Ortiz: Para finalizar este breve dialogo, ¿qué recomendaría a los estudiantes de Derecho del Perú y Latinoamérica?

Riccardo Guastini: No conozco bastante bien la cultura jurídica de Latinoamérica para contestar a esta pregunta. Pero me imagino que lo que he dicho (pensando en los estudiantes europeos) también tiene valor para los estudiantes latinoamericanos.

David Ortiz: Fue un honor haber intercambiado algunas palabras con uno de los más grandes filósofos del derecho contemporáneo. Su mensaje y su ejemplo de vida inspiran a ser mejor jurista. Gracias maestro.

Riccardo Guastini: Ha sido profesor de Derecho Constitucional y actualmente es catedrático de Filosofía del Derecho y director del Departamento de Cultura Jurídica “Giovanni Tarello” de la Universidad de Génova. Co-fundador y director de importantes revistas como Ragion Pratica y Analisi e diritto. Ha sido profesor visitante en la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona), Cardozo School of Law (Nueva York) e Institut des Hautes Études Internationales (París). Entre sus obras más importantes destacan Dalle fonti alle norme (1991), Distinguiendo (1999), Estudios de teoría constitucional (2001) y Estudios sobre la interpretación jurídica (2004).