TPP

Por: Manuel Quindimil

Perú firmó el Acuerdo de Asociación Transpacífico (sus siglas en inglés corresponden a TPP) en Nueva Zelanda el día 03 de febrero del corriente año.  Este acuerdo requiere de la aprobación del Congreso de la República para que, conjuntamente con la ratificación por parte de los once socios comerciales (existen mecanismos alternativos que permiten el funcionamiento del acuerdo con la aprobación de sólo algunos socios), entre en vigencia.

Es de esperar que la sociedad civil peruana discuta seriamente la conveniencia de aprobar el mega acuerdo suscripto por nuestro país. Un análisis de costo beneficio juicioso implica como mínimo la lectura de dicho instrumento comercial, a pesar de su extensión (6 mil páginas). Habría que evitar que el debate se realice sin fundamento científico, prescindiendo de la repetición eslóganes políticos que distorsionen la verdadera discusión.

El presente artículo, a partir de la ardua doble lectura de los textos del mencionado tratado, tiene por objetivo dar algunas sugerencias para un abnegado lector de la nueva normativa de comercio internacional.

En primer lugar, hay que evitar presunciones previas. Inicialmente tenía un preconcepto que consistía en creer que el TPP no era diferente al TLC Perú – EE.UU. (en adelante me referiré a este tratado simplemente como TLC), por lo que se podía pensar en una analogía en los textos. Este equivocado pensamiento me hubiera llevado a cometer errores en mi diagnóstico profesional. Salta a la vista la primera diferencia. El TPP contiene más capítulos que el TLC, entre los cuales se pueden mencionar: empresas del Estado, entrada temporal de personas de negocios, cooperación y fortalecimiento de capacidades y los asuntos horizontales (coherencia regulatoria, competitividad, pequeñas y medianas empresas y desarrollo). Es evidente que hay que conocer y ponderar estas nuevas disposiciones.

También existen diferencias en los mismos capítulos que están cubiertos tanto por el TLC como el TPP, para lo cual hay que tener en cuenta las diferencias de ambos acuerdos. Sólo a título de ejemplo se menciona el capítulo de comercio electrónico en donde se establecen, entre otras cosas, el libre flujo de la información y datos globales, que las empresas no necesitan construir centros de datos para la información en territorio de otro socio para operar, la no exigencia de la transferencia o acceso al código fuente software, la imposibilidad de favorecer a productores locales a través de bloqueos totales (outright blocking). Esta libertad de transferencia de información está circunscripta a la protección al consumidor y datos personales. Todos estos avances no estaban incluidos en el capítulo respectivo en nuestro TLC.

En segundo término, es muy importante no omitir la revisión del preámbulo del TPP. La existencia de un preámbulo es otra diferencia con nuestro TLC, debido a que el último acuerdo carece de preámbulo. El repaso del preámbulo provee de herramientas de interpretación y los principios generales que guían al TPP. Dentro de dichos principios se encuentran los objetivos que tiene el TPP que son la integración, económica para liberalizar el comercio y la inversión, la contribución al crecimiento económico y beneficios sociales, la creación de nuevas oportunidades para los trabajadores y los negocios, el apoyo a elevar los estándares de vida, beneficiar a los consumidores, la reducción de la pobreza y la promoción del crecimiento sostenible. El TPP pretende ser un marco legal y comercial predecible para el comercio y la inversión a través de reglas mutuamente ventajosas. La facilitación del comercio y la simplificación de procedimientos aduaneros son mencionados como prioridad del acuerdo. Existe un compromiso expreso de preservar la capacidad regulatoria de los Estados cuando esté amparada por diferentes objetivos de política pública (salud pública, protección del medio ambiente, respeto de los derechos laborales, medidas prudenciales, seguridad pública, defensa del consumidor, etc.). En este sentido, todos los socios se comprometen a tener y hacer observar altos estándares de protección al medio ambiente y derechos laborales. La identidad cultural y la diversidad nacional y extranjera constituyen un valor apreciable para los países integrantes del TPP.  En materia de empresas del Estado fija como lineamiento que éstas no compitan deslealmente con las empresas privadas de todos sus socios comerciales.

Una muy importante meta es la promoción de la transparencia, el buen gobierno y el estado de derecho, y eliminar el cohecho y la corrupción en el comercio y la inversión. Por otra parte, los signatarios del TPP se comprometen a la cooperación macroeconómica entre los socios. Asimismo, el TPP se plantea el reconocimiento de las diferencias de sus diferentes socios en sus niveles de desarrollo y diversidad de sus economías.

Desde el punto de vista micro, el TPP busca apuntar la competitividad de las compañías (hace especial énfasis en la integración de las mismas a las cadenas productivas globales), con especial cuidado de las pequeñas y medianas empresas.

Como tercera sugerencia, se recomienda no leer parcialmente los capítulos que pudieran ser de interés de quien acometa la tarea de revisar el TPP. Existe un sistema alambicado entre diferentes capítulos que, de no ser leídos en su totalidad, podría inducir a error al lector. Como ejemplo se puede mencionar la complementariedad que existen entre los diferentes mecanismos de soluciones de controversias que existen en diferentes capítulos y el capítulo 28 de solución de controversias. Otra muestra es la del concepto de Responsabilidad Social Corporativa, concepto que se encuentra en diferentes capítulos del TPP: inversión, laboral y medio ambiente. En este rubro también hay que aconsejar las lecturas de cartas paralelas que contiene el TPP, instrumentos que modulan las obligaciones de los países en los diferentes capítulos. Como muestra de complementariedad de disposiciones del TPP se pueden indicar a las cartas paralelas suscritas por el Perú en materia de propiedad intelectual, morigeraron en gran parte las obligaciones previstas en el cuerpo principal del acuerdo.

Como un cuarto acápite se puede destacar la importante novedad de la existencia de definiciones muy detalladas al comienzo de los capítulos. Si bien en nuestro TLC existen algunas definiciones en algunos capítulos, en el TPP, como guía para los intérpretes de sus disposiciones, pedagógicamente se listan muchas definiciones para evitar futuros malos entendidos de sus textos.

En quinto lugar, siendo una de las más importantes ventajas, existen procedimientos detallados para resolver conflictos en materia de medidas sanitarias y fitosanitarias y en obstáculos técnicos. Se ha ido más allá de los acuerdos de la OMC en la materia para que los socios, antes que escalen las fricciones y devengan en una controversia entre estados, sigan procedimientos de consultas para resolver más rápidamente cualquier fricción que pudiera suscitarse en materia sanitaria o de reglamentos técnicos.

Un sexto comentario sobre la lectura del TTP es, como ya fue dicho en el análisis del preámbulo, que a lo largo de los diferentes capítulos del TPP, se hace un especial hincapié sobre la transparencia del Estado. La puesta en vigencia de una norma debe estar precedida por una pre-publicación a efectos que los interesados presenten sus comentarios. Esta pre-publicación se tiene que hacer con tiempo suficiente para presentar las observaciones correspondientes y el Estado, en la medida de lo posible, debe dar respuesta a los comentarios presentados.

Por último, al igual que todo acuerdo comercial, el TPP contiene disposiciones mandatorias y exhortativas. Las primeras son disposiciones obligatorias para los países firmantes y las segundas son expresiones de buena voluntad para cumplir determinados lineamientos. El incumplimiento de las primeras puede activar el mecanismo de solución de controversias, mientras que en el segundo caso no existe una obligación que pueda devenir en un conflicto legal.

Estas recomendaciones apuntan a que la mayoría de los ciudadanos interesados en la materia lean los textos del TPP a fin de poder generar un debate serio, acorde a lo que está en juego para el futuro económico del país. Como siguiente paso, habría que diferenciar lo que es un TLC plus con relación al TPP. Teniendo en consideración la vigencia del TLC desde el 2009, lo que será materia de análisis es la novedad que aporta el TPP. Otra acción que sería de gran utilidad para la discusión, será la realización de estudios económicos que puedan medir la magnitud de los cambios positivos o negativos que pudieran producir en la economía peruana. Lo que aquí se aboga es preparar una discusión seria e informada de la importante herramienta de desarrollo económico que pudiese aportar el TPP.